Ya es tarde y el silencio se quiere hacer presente, no lo dejo, batallamos, el dulce bajo de Jaco suena por los parlantes y el sonido se pone a bailar al son del blues. Victoria.
Y yo sigo aquí, pensando, en las mil y un cosas que quiero o tengo que hacer. Soñando con ella, con su mirada, sus ojos grandes, bellos, su cintura dulce, y su sonrisa amable y pícara. Y en mi rostro se esbosa una sonrisa, hace tiempo que no sonreía tanto..y es su culpa.
Y la ciudad está ahí fuera, viva. Está cantando al son de una alegría, está viviendo a la fuerza del día a día. Está acompañando al vil sonámbulo que les escribe en esta travesía por los mares del tiempo, por los escondites del espacio, en busca de un no se que, quizás amor, quizás melancolía.
Esa luz roja continúa brillando a la distancia, y yo la observo, siento que cada vez está más cerca, pero está lejos aún. Yo solo la veo, la vivo, la busco, y la destruyo.
Mientras ahora otra luz roja pasó a formar parte de mi día a día. Logra en mi una 'revolution, consigue en mi un 'baby i got crazy'.
Y siento que el tiempo fluye rápidamente, lo veo pasar a la distancia, pero es tiempo gastado en buena ley, y muy (dije MUY) bien aprovechado.
Y yo se, que la locura de la vida a llegado, y que -como bien dijo Cabrales- vuelvo a ser un loco para sobrevivirla.
Y la amo, y he ahí todo el asunto, no se necesita más, no se necesita menos, está todo justo ahí...
...Especialmente cuando somos perfectos complementos...











Felicitaciones!! Excelente!!
Me gustó mucho tu prosa.